
Ante la era del nuevo milenio la tecnología copa hoy en día casi todos los ámbitos de la realidad cotidiana, y como era de esperar, esta influencia también nos llega a la música. Muchos músicos ya incorporan sonidos electrónicos a su trabajo como es el caso de Madonna en su último disco, pero existen otros estilos musicales que sólo abarcan esta faceta del sonido, hablamos de la música electrónica.
El tecno agrupa una inmensa variedad de corrientes dentro de su universo y es imposible establecer sus límites y sus alcances, ya que está cambiando continuamente y se recicla, ante lo que surgen nuevas corrientes. Todo comenzó en los años ochenta, cuando nacen simultáneamente el house y el tecno music, el primero se caracteriza por las transiciones suaves y flujo extendido de la música, mientras que el segundo es una versión más tranquila y futurista que el house con ritmos yuxtapuestos, ruidos mecánicos y voces sintetizadas.
El ritmo está hecho de beats (equivalente rítmico del bit digital) o golpes, y una de las diferencias entre estilos del tecno se mide en beats por minuto (bpm).
El estilo más popular dentro de esta tendecia es el trance, que resultó de la unión del house y el ambient, que luego como producto de la distorsión hacia tonos agudos dio lugar al acid y a sus consecuentes ramificaci.
Mientras que el house se caracteriza por su ritmo lento y por la importancia del ritmo y del bajo, el trance se aleja de las melodías y combina ritmos rápidos con largas evoluciones sintéticas de sonidos ácidos. Luego también está el trip hop, que utiliza un ritmo base del hip hop sampleado hasta el cansancio, y ligado a esta tendencia está el jungle cuyo código está en el drum & bass y es un minimalismo rítmico con muchos toques tribales. Lo más fuerte del tecno es el hardcore, más fuerte y rápido y combina elementos industriales y más formas para formar ritmos. No obstante, al tecno le queda mucho camino por recorrer y muchos nuevos horizontes que explorar, ya que lo que carteriza a este tipo de música es su evolución y afán de renovación e intentar abrir camino a nuevos sonidos. 